Voy a dejar apuntado aquí que no se puede ir a ver fallas en bici.

El año pasado ya dijimos que era la última vez, pero de un año para otro, yo al menos, no me acuerdo. Parece buena idea, saliendo ya avanzada la noche, después del castillo… pero no… no lo es.

Valencia en fallas está llena de borrachos. Y si vas en bici, más si son tres personas juntas, atraes la atención de todos los borrachos. A Emi en la calle de la Paz se le subió una tía completamente pasada de rosca a la parte de atrás de la bici pidiéndole que la llevara… A mí un poco antes me estuvo persiguiendo uno durante bastantes metros porque le había robado el botellón (la verdad es que se me había enganchado una bolsa de plástico con material etílico y tarde un poco en darme cuenta) y bueno no sé cuántas más.

A pesar de todo, hicimos nuestro circuito habitual, nos comimos los infames buñuelos con un chocolate “más peor” todavía (el de todos los años, vaya, que no aprendemos) y a las 5 y pico estábamos en casa.

El año que viene probaremos en patines.


En la plaza del Ayuntamiento


La del Pilar


Els bunyols