Y empezamos el año en el mismo sitio en el que estábamos el año pasado. Esquiar el día de año nuevo es la escusa perfecta para acostarse pronto el dia de Nochevieja.
Había una ligera ventisca y más frio que el año pasado y como no habíamos cogido las gafas de ventisca a veces teníamos que bajar con los ojos cerrados… o casi.
Bueno, esta vez he puesto un poco de video para que se aprecie nuestro estilo. El de negro que pasa como acurrucado que parece Doña Rogelia soy yo. El de rojo, el que mejor esquía, ese es Vicent.